liberalism

La escuela inglesa en las relaciones internacionales

La escuela inglesa ocupa una posición especial dentro de las teorías de las Relaciones Internacionales (RI). Por lo general, no se considera como un paradigma independiente, ya que tiene características comunes con el realismo y el liberalismo, siendo una combinación original de elementos característicos de ambos enfoques. De hecho, no puede ser considerada como la síntesis de estas dos escuelas ya que sus representantes tienen posiciones bastante originales en algunas cuestiones, lejos tanto de los realistas como de los liberales.

Fundada por el australiano Hedley Bull], esta escuela se caracteriza por una elevada atención al análisis social de las relaciones internacionales en su conjunto.

Uno de los fundadores de la Escuela inglesa de las RI es el teólogo protestante, jurista y filósofo Hugo Grotius (1585-1683). Grotius uno de los primeros en planteó la teoría de la paz mundial universal como la meta hacia la que los pueblos deben esforzarse.

Occidente y su desafío (II)

Occidente no se apresuró a modernizar Rusia por dos razones:

• Por el temor a que Rusia podría volver una vez más a la vía de la confrontación, reforzándose y estableciendo su poder (Occidente entiende perfectamente bien que Rusia no es una suerte de país europeo, sino más bien una civilización independiente, y siempre se relaciona con ella de esa manera),
• porque estando en un estado de transición a la posmodernidad, el propio Occidente perdió el interés ideológico en la modernización de otros espacios de civilización, después de haberse sumergido en la tarea de comprender los nuevos desafíos.

Occidente dio la bienvenida al abrupto debilitamiento de Rusia, pero no creyó en la sinceridad y la naturaleza fundamental de su nuevo curso occidental, viendo tal cosa con indiferencia.

Occidente y su desafío (I)

El término “Occidente” puede interpretarse de diferentes maneras. Por lo tanto, en primer lugar deberíamos definir lo que entendemos por ese término y cómo el concepto ha evolucionado históricamente.

Es perfectamente evidente que “Occidente” no es un término puramente geográfico. La esfericidad de la Tierra hace tal definición simplemente incorrecta: lo que para un punto es el oeste, para otro es el este. Pero nadie incluye este sentido en el concepto de “Occidente”. Aunque mediante un examen más minucioso descubriremos aquí una circunstancia importante: la concepción de “Occidente” toma por defecto como su línea cero, desde la que se establecen sus coordenadas, precisamente a Europa. Y casualmente la línea cero del meridiano pasa por Greenwich de acuerdo con un convenio internacional. El eurocentrismo está ya incorporado en el propio procedimiento.

Aunque muchos estados antiguos (Babilonia, China, Israel, Rusia, Japón, Irán, Egipto, etc.) pensaran en sí mismos como “el centro del mundo”, “los imperios medios”, “celestiales”, “los reinos bajo el sol”, en la práctica internacional Europa se convirtió en la coordenada central; más estrictamente, Europa Occidental. Precisamente desde ahí se acostumbra a definir un vector en dirección hacia el Este y un vector en dirección hacia el oeste. Sucede entonces que incluso en el estrecho sentido geográfico vemos el mundo desde un punto de vista eurocéntrico, y lo que se acepta llamar como “Occidente”, al mismo tiempo se presenta a sí mismo como el centro, “el medio “.

La ideología del Gobierno Mundial

El frente de combate ideológico anti-mundialista también debe combinar en sí mismo elementos de ideologías “izquierdistas” y “derechistas”, pero debemos ser “derechistas” en términos políticos (en otras palabras, “nacionalistas”, “tradicionalistas”, etc.), e “izquierdistas” en la esfera económica (en otras palabras, partidarios de la justicia social, el “socialismo”, etc.). De hecho, esta misma combinación no es sólo un programa político convencional y arbitrario, sino una condición necesaria en esta etapa de la lucha. La prioridad geopolítica hacia Oriente conlleva el que nos incumba renunciar completamente a los diferentes prejuicios “anti asiáticos”, sostenidos en ocasiones por la derecha rusa bajo la influencia del completamente extemporáneo mal ejemplo de la derecha europea. El “anti-asianismo” juega solamente a favor del Nuevo Orden Mundial. Y, por último, la lealtad a la Iglesia, a las enseñanzas de los Santos Padres, el Cristianismo Ortodoxo es un elemento necesario y muy importante de la lucha anti-mundialista, ya que la sustancia y el significado de esta lucha radican en la elección de Dios Verdadero, el “bando correcto”, la “parte bendecida”. Y nadie será capaz de salvarnos del falso encanto, del pecado, de la tentación, de la muerte en este terrible viaje, excepto el Hijo de Dios. Debemos convertirnos en Su anfitrión, Su ejército, Sus siervos y Sus misioneros. El Gobierno Mundial es la última rebelión del mundo inferior contra la Divinidad. Breve será el instante de su triunfo. Eterna será la alegría de los que se unirán a las filas de los “últimos luchadores por la Verdad y la Libertad en Dios”.

LA LOGICA DE LA GEOFINANZA Y SU ACCIONAR SOBRE LA AMÉRICA ROMÁNICA

A primera vista parecería que la globalización es el cumplimiento de los más caros anhelos de la Ilustración, como por ejemplo, la república mercantilista universal preconizada por Adam Smith o el gobierno burgués universal de Kant.  El escocés fundador de la economía moderna veía en el mercado la palanca para levantar su unión cosmopolita, mientras que para el filósofo alemán, aquélla se lograría únicamente cuando la religión racional (basada en los principios de la Aufklärung) se imponga íntegramente sobre la fe eclesiástica y se convierta en el fundamento de un estado mundial, el cual será el encargado de garantizar la paz entre las naciones. Cuando se llegue a concretar tal aspiración, se podrá decir con razón que “el reino de Dios ha llegado a nosotros.”

EL FINANCIARISMO, ESTADIO SUPREMO DEL CAPITALISMO

¿En qué sistema de coordenadas hay que examinar el fenómeno del "financiarismo"?

¿El capitalismo financiero representa una variante casual de la sustancia común al desarrollo de sistema capitalista? ¿O quizás y al contrario sea la extrema encarnación de todo su proceso lógico, su triunfo?

La respuesta a esta cuestión no se encuentra en los clásicos del pensamiento económico, dado que su horizonte estaba limitado a la fase industrial del desarrollo capitalista, tendencia general de la época en la cual (sobre todo los marxistas) indagaron de modo correcto y completo. La sociedad posindustrial constituye, en muchos aspectos, una realidad oscura; para su estudio no existen clásicos reconocidos, si bien muchos autores han profundizado ampliamente en este fenómeno. Ahora bien, comprender el "financiarismo" es a nosotros a quien corresponde, nos plazca o no.