4pt

La Cuarta Teoría Política, de Alexander Dugin

Ediciones Fides ha publicado secunda edicion de obra "La Cuarta Teoría Política"

La Cuarta Teoría Política no es una invitación a un retorno a la sociedad tradicional, es decir, no es el conservadurismo en el sentido convencional. Hay muchas características de nuestro pasado cronológico que son agradables y muchas que no lo son. Del mismo modo, las formas tradicionales de sociedad también son distintas unas de las otras. Por último, en las diferentes sociedades contemporáneas, las matrices étnicas y sociológicas, así como los contextos, también son diferentes unos de los otros. Por lo tanto, la Cuarta Teoría Política no debería imponer nada a nadie. Los partidarios de la Cuarta Teoría Política deben actuar paso a paso: la primera y más importante etapa es sostener el Dasein como el sujeto de nuestra teoría y la reversibilidad del tiempo. De esta manera, nos liberaríamos para el desarrollo de los preconceptos. Nosotros podemos definir varios preconceptos con respecto a la reversibilidad del tiempo y del Dasein/Traiectum, por lo tanto podemos definir varios conceptos políticos del tiempo. Y cada uno de ellos puede situarse en un proyecto político actual, de acuerdo con los principios de la Cuarta Teoría Política.

 

"GEOPOLÍTICA DEL MUNDO MULTIPOLAR", DE ALEXANDER DUGIN, YA EN ESPAÑOL

Los interesados en el análisis geopolítico de habla hispana están de enhorabuena. Acaba de aparecer en español, gracias a la labor editoral de Ediciones Fides, la obra  "Geopolítica del mundo multipolar", un exahustivo trabajo del conocido filósofo, analista y escritor Alexander Dugin, miembro del Centro de análisis internacional Katehon y reputado especialista en la materia.

El momento unipolar ha encontrado un factor muy importante a lo largo de todo el período comprendido desde 1991 a 2016: La civilización como una nueva entidad. Este factor, que supera en tamaño al Estado–nación, pero que es más local y regional que el mundo único globalista y el Gobierno mundial de los liberales, no va a desaparecer después del completo fallo de la estrategia globalista. Por esta razón es tan importante hoy en día prestar atención a la multipolaridad como una idea, como la estructura de un plan, como un proyecto, como una Teoría. […]

Uno tiene la impresión de que la hipnosis acerca de un mundo unipolar, de la globalización y del “fin de la historia” era tan fuerte, que incluso los que escribieron acerca de la multipolaridad no tenían demasiada fe en ella. Por eso, el libro que ofrecemos hoy, “Geopolítica del mundo multipolar”, no representa una entre muchas teorías, sino un trabajo único, sistemáticamente elaborado y reflexivo

LA 4ª TEORÍA POLÍTICA Y EL POSLIBERALISMO

Para escapar de este campo codificado del pensamiento codificado, necesitamos desconstruir toda la modernidad. Si trascendemos las fronteras de la modernidad, vemos una sociedad diferente, una noción diferente del hombre, una visión diferente del mundo, una noción diferente de la política y del Estado. En primer lugar, terminamos con el sujeto cartesiano y vemos otra cosa. Busquemos lo que hay en este otro mundo. En sociología, esto se llama la transición de la sociedad moderna a la sociedad tradicional. Las nociones de tradición, religión y pre-modernidad ya nos ofrecen un espectro indudablemente más amplio de alternativas. Si rechazamos las leyes de la modernidad tales como el progreso, el desarrollo, la igualdad, la justicia, la libertad, el nacionalismo y todo este legado de tres siglos de filosofía e historia política, entonces hay una elección. Y sin duda, al menos es muy amplia. Esto es lo que he estado diciendo. Esta es la sociedad tradicional.

Uno de los primeros movimientos más sencillos en la dirección de la Cuarta Teoría Política es la rehabilitación global de la Tradición, de lo sagrado, de lo religioso, lo relacionado con la casta, si se prefiere, de lo jerárquico y no de la igualdad, la justicia o la libertad. Todo lo que rechazamos junto con la modernidad y todo lo que reelaboramos completamente...

COUNTER-HEGEMONY IN THE THEORY OF THE MULTIPOLAR WORLD

Although the concept of hegemony in Critical Theory is based on Antonio Gramsci’s theory, it is necessary to distinguish this concept’s position on Gramscianism and neo-Gramscianism from how it is understood in the realist and neo-realist schools of IR.

The classical realists use the term “hegemony” in a relative sense and understand it as the “actual and substantial superiority of the potential power of any state over the potential of another one, often neighboring countries.” Hegemony might be understood as a regional phenomenon, as the determination of whether one or another political entity is considered a “hegemon” depends on scale. Thucydides introduced the term itself when he spoke of Athens and Sparta as the hegemons of the Peloponnesian War, and classical realism employs this term in the same way to this day. Such an understanding of hegemony can be described as “strategic” or “relative.”

In neo-realism, “hegemony” is understood in a global (structural) context. The main difference from classical realism lies in that “hegemony” cannot be regarded as a regional phenomenon. It is always a global one. The neorealism of K. Waltz, for example, insists that the balance of two hegemons (in a bipolar world) is the optimal structure of power balance on a world scale[ii]. R. Gilpin believes that hegemony can be combined only with unipolarity, i.e., it is possible for only a single hegemon to exist, this function today being played by the USA.

In both cases, the realists comprehend hegemony as a means of potential correlation between the potentials of different state powers. 

Gramsci's understanding of hegemony is completely different and finds itself in a completely opposite theoretical field. To avoid the misuse of this term in IR, and especially in the TMW, it is necessary to pay attention to Gramsci’s political theory, the context of which is regarded as a major priority in Critical Theory and TMW. Moreover, such an analysis will allows us to more clearly see the conceptual gap between Critical Theory and TMW.

“Lex pluriversalis”: bases para el próximo orden mundial

Actualmente existe una situación en la que fenómenos mutuamente excluyentes, tales como la erosión de la condición del Estado a través de la reducción o la desaparición de la soberanía, y el intento de desarrollar nuevas normas para las relaciones internacionales, se imponen los unos sobre los otros.

La paradoja está en que el derecho internacional se basa en el concepto de soberanía, y si alguien trata de introducir nuevas definiciones o conceptos, ello simplemente significa que la soberanía de uno o algunos actores predomina sobre la de los demás. Por lo tanto, esto es lo que los Estados Unidos están haciendo al tratar de introducir la matriz del derecho anglosajón a nivel internacional. Sin embargo, todos los sistemas jurídicos del mundo, así como el “sentido de la justicia”, tienen sus raíces en las tradiciones nacionales y reaccionan de manera diferente ante la realidad existente. Si Colin Gray dijo que la estrategia militar depende de la cultura de la gente, en este caso, aunque no es tan obvio, la situación es la misma: la religión, la historia y la filosofía de la gente forman el ‘sentido de la justicia’ que influye en el comportamiento colectivo, incluido aquellos relativos a la interacción con otros pueblos.

 

 

Una revisión de las teorías básicas en las Relaciones Internacionales

Antes de desarrollar una Teoría de un mundo multipolar, es necesario revisar las principales teorías de las Relaciones Internacionales (RI). Sin ello, no seremos capaces de encontrar un lugar para esta teoría y de relacionarla dentro de un contexto científico existente. Como hemos dicho antes, no existe una Teoría completa del Mundo Multipolar en el ámbito de las RI. Por lo tanto, para su correcta institucionalización, tenemos que recopilar un vasto material relacionado con otras teorías que por ahora se han convertido en clásicas.

La Teoría del mundo multipolar implica que nos marcamos el objetivo, no sólo de estudiar el fenómeno de la multipolaridad o el proyecto de la multipolaridad dentro de una u otra existente teoría de las RI, sino que tenemos la intención de justificar la nueva teoría, emanada de condiciones radicalmente diferentes de aquellas sobre las que se basan las teorías generalmente aceptadas. Y para ello tenemos que hacer una breve revisión, deteniéndonos particularmente en aquellas entidades cuya inclusión en la Teoría del mundo multipolar es inaceptable, y en aquellas que por el contrario pueden ser adoptadas con algunas modificaciones.

MULTIPOLARIDAD. DEFINICIÓN Y DIFERENCIACIÓN ENTRE SUS SIGNIFICADOS

El “orden mundial multipolar” es también repetidamente mencionado en los discursos y escritos de personalidades políticas y periodistas influyentes. Por ejemplo, la ex secretario de Estado Madeleine Albright, quien primero llamó a los Estados Unidos la “nación indispensable”, declaró el 2 de febrero de 2000 que los EEUU no quieren “establecer y hacer cumplir” un mundo unipolar, y que la integración económica ya había creado “un cierto mundo que incluso puede ser llamado multipolar”. El 26 de enero de 2007, en la columna editorial de The New York Times, se escribió abiertamente que el “surgimiento de un mundo multipolar”, junto con China, “ocupa ahora su lugar en la mesa en paralelo con otros centros de poder tales como Bruselas o Tokio”. El 20 de noviembre de 2008, en el informe “Global Trends 2025” del National Intelligence Council de los EEUU, se indicaba que la aparición de un “sistema multipolar global” debe esperarse en un plazo de dos décadas.

LA IDEOLOGÍA EUROASIÁTICA DE ALEXANDER DUGIN:ENTRE LA GEOPOLÍTICA Y EL POPULISMO

Según se ha adelantado, la visión política de Alexander Dugin ensambla los contenidos ideológicos dentro del campo de las relaciones internacionales, ampliando, más que refutando, los márgenes del enfoque realista (limitado en un principio a la defensa de los intereses de naturaleza securitaria), tal y como también ha acontecido en el debate académico. Sin embargo, aun asumiendo la relevancia de la interdependencia global, de los agentes no estatales, de la cooperación internacional y, en suma, de la agenda multipolar en el diseño de
la política exterior, el autor nos presenta una teoría, diríamos, contrainstitucional, no sujeta a normatividad internacional alguna. Por consiguiente, adscribe el propósito de implantar una gobernanza global a una estrategia de dominio estadounidense, basada en el fomento de valores que se hacen pasar por universales. Dugin no desconoce la existencia de estrategias alternativas que se disputan la prevalencia en el interior del Departamento de Estado norteamericano, y que oscilan entre el programa neoconservador y la apuesta,
más circunspecta, del multilateralismo; no obstante siguiere que todas pretenden expandir, de un modo más o menos directo, la formación de sistemas demo-liberales, tributarios del legado occidental pero que acaban desintegrando el tejido de las sociedades tradicionales (Steven R. Mann).

La filosofía de Martin Heidegger y la metapolítica de Alexander Dugin como fundamentos de una propuesta bioética

Toda la obra filosófica de Heidegger, y especialmente su libro El Ser y el Tiempo gira en torno a la “pregunta por el ser”. Para Heidegger el “ser” es el más universal de los conceptos, pero al mismo tiempo es el más oscuro. El “ser” no puede concebirse como “ente” o cosa, ni puede ser objeto de un determinado predicado. Por otro lado el “ser” es el más comprensible de los conceptos, pues en todo conocer, en todo predicar respecto a un ente, se hace uso del término “ser”, y es comprensible sin más.

La “pregunta por el ser” es una pregunta fundamental, o más exactamente, la pregunta fundamental. Esta pregunta ya la formularon los griegos, en el momento inicial de la filosofía: los presocráticos, y más concretamente, Heráclito y Parménides. Pero el devenir de la filosofía, ya desde Platón y Aristóteles, se alejó de la “pregunta por el ser” y se centró en los entes, o más concretamente, el “ser” de los entes. Este alejamiento del “ser” alcanza su punto culminante en la filosofía de Descartes, cuando el “ser” se identifica con el “pensar” (cogito, ergo sum). Con el racionalismo la filosofía occidental culmina su “olvido del ser” y se centra en “pensar” los entes, es decir, controlar los entes. La matematización de la física es una de las consecuencias de la filosofía de Descartes, la cual hace posible la técnica moderna, que es para Heidegger, “metafísica realizada”.

El horizonte cósmico de posibilidades de la Cuarta Teoría Política rumbo a la superación de la posmodernidad

El presente estudio quiere ser un análisis ilustrativo acerca del papel político-filosófico desempeñado por la Cuarta Teoría Política de Alexander Dugin frente a los desafíos nubosos de la posmodernidad, que, por la razón misma de permanecer ocultos para la mayoría de los estudiosos y diletantes, merece una investigación más precisa. Para este objetivo se adoptarán, como marcos teóricos, las concepciones de la realidad de Alexander Dugin, José Ortega y Gasset, Julius Evola, Alain de Benoist, Zygmunt Bauman, entre otros.

Se hará, a modo de introducción, una breve retrospectiva histórica para que podemos consignar adecuadamente la transición de la modernidad líquida a la posmodernidad líquida (o sobremodernidad) bajo una perspectiva cronológica, lo que facilitará la sistematización y la comprensión del enfoque tomado. En seguida, se examinará la manera por la cual la ampliación del horizonte cósmico de posibilidades de naciones autónomamente constituidas y dueñas de sus propios intereses podrá hacer posible el establecimiento de una geopolítica multipolar con la consecuente desaparición de la sociedad abierta y de los desvaríos multitudinarios de aberraciones teratológicas, personificadas en nuestros tiempos por las figuras caricaturescas del neo-liberalismo, la socialdemocracia y otros tantos muñecos de ventrílocuo que retroalimentan las hegemonías oligárquicas en detrimento de la libre dela autodeterminación de los pueblos.

¿Qué le pasa a Europa?

Esa es la razón por la que Rusia está siendo atacada – en Ucrania, en Moscú, en todas partes. El reciente asesinato del liberal Boris Nemstsov fue una provocación que sirve para demonizar a Rusia cada vez más a los ojos de Occidente. Los liberales, la oligarquía financiera mundial y atlantista (los Estados Unidos y la élite financiera), tratan de provocar hostilidad entre Rusia y Europa, así como tratan de salvar su tembloroso imperio promoviendo conflictos étnicos. La guerra en Ucrania es el primer paso en la serie de conflictos étnicos en suelo europeo. La élite liberal mundial planea la guerra étnica no sólo en Ucrania o Rusia, sino en Alemania, Francia, Europa del Este y en otros lugares. El Imperio liberal trata de salvar su hegemonía, que cae a pedazos, dividiéndonos.

Tenemos que resistir a fin de construir una Europa mejor, la Europa verdaderamente europea. Y en tal situación Rusia es el amigo y EEUU es el enemigo. Tenemos que trabajar en una alianza ruso-europea, no porque los europeos amen a Rusia o los rusos amen a los europeos. La razón es diferente: tenemos que estar juntos para salvar a cada uno de nosotros del peligro que nos amenaza a todos.

Te deseo todo lo mejor y me gustaría añadir que aprecio mucho el impacto de la revista Zuerst dirigida por el valiente Manuel Ochsenreiter, y su lucha por una Alemania mejor promoviendo la Europa verdadera.

Civilizaciones y geopolítica de los “grandes espacios” en la Cuarta Teoría Política

El concepto geopolítico de Heartland fue introducido por Mackinder, y ligado a la existencia geográfica de cuencas endorreicas, es decir, grandes cuencas fluviales que desembocan en mares cerrados (Mar Caspio, Mar Negro). Heartland procede del inglés heart (corazón) y land (tierra), siendo quizás “tierra nuclear” o “región cardial” las traducciones castellanas más aproximadas. El Heartland es la suma de una serie de cuencas fluviales contiguas cuyas aguas van a dar a cuerpos acuáticos inaccesibles para la navegación oceánica. Se trata de las cuencas endorreicas de Eurasia Central más la parte de la cuenca del Océano Ártico congelada en la Ruta del Norte con una capa de hielo de entre 1,2 y 2 metros, y por tanto impracticable buena parte del año ―salvo para rompehielos de propulsión atómica (que sólo la Federación Rusa posee) y similares embarcaciones

La regla de oro de Mackinder podría traducirse como “Quien una a Europa con el corazón de la tierra, dominará el corazón de la tierra y por tanto la Tierra”. El Heartland carece de un centro neurálgico claro y puede definirse como un gigantesco y robusto cuerpo en busca de un cerebro. Dado que entre el Heartland y Europa no hay barreras geográficas naturales (cadenas montañosas, desiertos, mares, etc.), la cabeza más viable para el Heartland es claramente Europa, seguida a mucha distancia por China, Irán e India.

La Cuarta Teoría Política y la “Otra Europa”

Dugin se refiere especialmente a dos grandes espacios que le son próximos: uno sería Eurasia, con su centro en Rusia. Otro seria la Unión Europea. El Dasein de Eurasa sería la civilización cristiano-ortodoxa. Con respecto a la Unión Europea hay que hacer unas matizaciones importantes. Para que esta fuera realmente un Gran Espacio de los imaginados por Dugin tendría que ser fiel a su Dasein, cosa que evidentemente no es así. Liberal desde sus orígenes y vanguardia del neoliberalismo en la actualidad, la Unión Europea es concebida únicamente como un espacio de librecambio comercial, donde se aplican las normas del neoliberalismo más ortodoxo, y como un espacio “político” para la plena realización del postindividuo.

Además la dependencia política y militar de la UE respecto a los Estados Unidos y al atlantismo le alejan de la soberanía imprescindible para poder hablar de un gran espacio en el sentido duginiano del término. El hecho de que la UE se plantee la integración de Turquía, país absolutamente ajeno al Dasein europeo, tanto por su cultura, su religión o su situación geográfica confirma lo que estamos diciendo. La penosa actuación de la UE en la crisis de Ucrania, mostrando su absoluto seguidismo de los intereses estadounidenses es otro argumento a nuestro favor. Los intereses geopolíticos de Europa aconsejan a esta una alianza con Eurasia, y por tanto la UE está actuando en contra de los intereses de Europa.

Es sintomático que la UE este liderada por Alemania, país absolutamente “nuevo”, destruido no solo física, sino espiritualmente después de la II Guerra Mundial y moldeado a imagen y semejanza de sus ocupantes ingleses y americanos, y a su vez liderado por una excomunista reconvertida al neoliberalismo más “ortodoxo”.

La necesidad de la metafísica del Caos

La filosofía europea moderna comenzó con el concepto de Logos y el orden lógico del ser. Durante dos mil y algunos cientos de años este concepto ha sido completamente agotado. Todo el potencial y los principios contenidos en esta forma de pensar logocéntrica ahora se han explorado a fondo, expuesto y abandonado.

El problema del Caos y la figura del Caos se descuidaron, dejadas a un lado desde el principio de la filosofía. La única filosofía que conocemos en la actualidad es la filosofía del Logos. Pero el Logos es algo opuesto al Caos, su alternativa absoluta.

Desde el siglo XIX, con los filósofos europeos más importantes y brillantes como Friedrich Nietzsche, Martin Heidegger, hasta los pos-modernistas contemporáneos el hombre europeo comenzó a sospechar que el Logos estaba llegando a su fin. Algunos de ellos osaron afirmar que de ahora en adelante estamos viviendo en el tiempo del fin de la filosofía logocéntrica, acercándose otra cosa.

La filosofía europea estaba basada en el principio logocéntrico que corresponde al principio de exclusión, el elemento diferenciador, la diairesis griega. Todo esto corresponde estrictamente a la actitud masculina, refleja el orden jerárquico, autoritario, vertical del ser y del conocimiento.

LA FIGURA DEL SUJETO RADICAL

Hay cuatro tipos de hombres, según Martin Heidegger:
1) Las personas simples e ignorantes, que no pueden escoger nada. Cambian con el mundo y con la sociedad.
2) Los conservadores. Ellos tienen miedo de la noche de Dios, de la decadencia. Quieren conservar lo que existe contra el tiempo que todo lo devora.
3) Los progresistas. Ellos quieren ir en la dirección de la decadencia más y más rápido. Son los responsables de la situación actual. Los liberales, el gobierno mundial, en conjunto pueden ser llamados “El Anticristo Colectivo”.
4) Existe también un cuarto tipo: los nuevos filósofos. Ellos descienden al centro de la noche y no tienen miedo. Ahí donde el peligro es máximo. Heidegger dice de ellos: estos filósofos se enfrentan con el “conocimiento duro del nihilismo”, schwere Wissen des Nihilismus.
 
El Sujeto Radical va con el mundo sin ser de este mundo. Es en sí mismo la manifestación paradójica del fin. Yo llamo a esto el “zen eurasista”.

Páginas