La última visita de Angela Merkel
Putin siempre ha sentido mucha simpatía por Alemania, ya que conoce personalmente este país y domina su idioma. Además, Alemania esta llamada a desempeñar un papel geopolítico importante en la construcción de una Gran Europa que se extienda desde Dublín hasta Vladivostok, principalmente porque Alemania es el epicentro económico europeo del mismo modo que Francia, después de la Segunda Guerra Mundial y sobre todo con De Gaulle, se convirtió en la principal impulsora de una política europea soberana. Fue de esta alianza franco-alemana que surgió la idea de crear una Europa unificada que sería muy diferente a lo que sucedió después: sus arquitectos esperaban que Europa se convirtiera en un polo autónomo de un mundo multipolar y que fuera independiente tanto de Rusia como de los EE.UU., aunque manteniendo relaciones amistosas con ambas potencias. Europa no ha dependido de Rusia durante los últimos treinta años, pero su dependencia de los Estados Unidos se ha incrementado exponencialmente, por lo que es incapaz de convertirse en un polo soberano y ha terminado por transformarse en un territorio ocupado militarmente por los estadounidenses. Cualquier intento de ejercer su libre albedrío es obstaculizado por los obedientes lacayos de los Estados Unidos, especialmente los que se encuentran en Europa del Este, quienes se deshicieron de Rusia solo para someterse a los dictados de Washington. Por lo tanto, no quieren crear una Europa soberana y simplemente se dedican a interponerse en su camino.
