LA CANCELACIÓN DE DANTE ALIGHIERI

El libro de Dante fue la Enciclopedia de la Edad Media europea, un monumento donde está plasmada todas las ideas teológicas, filosóficas, poéticas y culturales de su época. Dante es el símbolo del espíritu cristiano de la Europa occidental, es quien glorifica el Imperio, la religión y el amor caballeresco. Muchas generaciones de europeos han inspirado sus ideales en la lectura de Dante. Es a través de él que los grandes héroes de Europa han construido su destino y sus vidas.

Fideli d’amore – “Fieles del amor”. Dante fue quién retrato los ideales de esta sociedad caballeresca propia de la élite aristocrática cristiana.

Y esa es la razón por la que hoy Dante está siendo cancelado. Él es el representante por excelencia de una Europa diferente, una Europa donde existían el espíritu y las ideas, la fe y el honor, el servicio gratuito y el gran amor. Los actuales gobernantes de Europa odian todo eso. Por eso prohíben a Dante, lo expulsan de sus planes de estudio, lo acusan de ser intolerante y lo desprecian.

 

PALESTINA: NOS ACERCAMOS AL FIN DE LOS TIEMPOS

Después de que finalizó la Segunda Guerra Mundial, los judíos hicieron todo lo que pudieron por apoderarse de Palestina, ya fuera por las buenas o por las malas. Muchos de ellos pensaban que sus esfuerzos acelerarían la llegada del esperado Mashíaj. Por lo tanto, creían estar preparando el terreno para su llegada y por ello crearon una especie de pre-Estado.

Después de haber tomado Jerusalén a la fuerza, los judíos ​convirtieron esta ciudad en su capital. Lo único que faltaba era derribar la Mezquita Al-Aqsa, la cual es sagrada para los musulmanes, y con ello reconstruir el Tercer Templo. Según la tradición judía, es necesario encontrar primero una vaca roja y sacrificarla de forma ritual. Pero, de ser absolutamente necesario, es posible interpretar la palabra “rojo” de una manera diferente, incluso recurriendo al espíritu del posmodernismo, con tal de cumplir con los requisitos.

Nuevas Estrategias Anticapitalistas

Hoy en día es muy importante que Cuba y Rusia estrechen sus relaciones diplomáticas, especialmente porque vivimos en una situación bastante difícil. Como lo han señalado otros ponentes, existen en Rusia algunos individuos y estructuras que no consideran a Cuba un aliado: simplemente consideran a este país desde un punto de vista económico. Debemos superar esta posición y comprender que únicamente una Cuba soberana puede ser un verdadero sujeto de la gran política: en ese sentido, Cuba no debe ser considerada simplemente como un Estado al servicio de los intereses locales que tenga Rusia en la región. Algo que sin duda sucedió en el pasado. Nuestro objetivo es respetar a Cuba y considerarlo un sujeto político, es decir, un pueblo. Los cubanos son un pueblo heroico que muchas veces ha mostrado su capacidad de cambiar el rumbo de la historia internacional. El pueblo cubano es un pueblo heroico y lo consideramos un pueblo hermano. Si reconocemos esta realidad, entonces seremos capaces de crear los cimientos para construir verdaderas relaciones internacionales. Estoy de acuerdo en que las relaciones entre Rusia y Cuba pertenecen al futuro y no al presento o al pasado. Todo ello nos llevar a vislumbrar cuáles serán los nuevos valores e intereses para empezar a cooperar entre nosotros.

 

LA METAPOLÍTICA RUSA DEL NACIONAL-BOLCHEVISMO

Gracias a las excelentes ediciones bretonas de Ars Magna (cuya sede está en Nantes), el lector francés por fin puede acceder a una excelente traducción del libro Los templarios del proletariado de Alexander Dugin. El autor del libro justifica el enigmático título de su libro, ya que compara a los productores o trabajadores de nuestro mundo postmoderno con la Orden del Temple, prohibida por el rey francés Felipe IV el hermoso en 1314. Sin embargo, la Orden siguió existiendo en otros lugares, como Portugal y Escocia, pero ahora esta misma Orden recibe otros nombres y tiene otras denominaciones.

 

La metapolítica rusa del nacional-bolchevismo

El nacional-bolchevismo de los años noventa fue, en última instancia, una importante etapa intelectual y militante de la vida de Alexandre Dugin. Posteriormente, Dugin pasó al neo-eurasianismo y luego formuló la “cuarta teoría política” como un modo para superar la revolución conservadora y crear una Gran Europa que este más allá de la derecha, la izquierda y el centro.

LAS SOCIEDADES, DE AHORA EN ADELANTE, DEBERAN REORGANIZARSE DE ACUERDO A SU HISTORIA, ALEJADAS DE CUALQUIER DOGMATISMO

Tuvimos la suerte de entrevistar al que es probablemente el más grande filósofo vivo hoy en día: Alexander Dugin, quien es el creador de la Cuarta Teoría Política. Este pensador es llamado por los perros guardianes al servicio de las élites liberales como “el filósofo más peligroso del mundo”.

En esta entrevista conversamos sobre la terrible lucha que hoy está aconteciendo entre el moribundo mundo de hoy y la nueva realidad que se está perfilando en un futuro. Es una lucha que enfrenta al agonizante sistema unipolar, representado por la UE y los Estados Unidos liderados por Biden, y el sistema multipolar, que está siendo impulsado por el bloque euroasiático.

ACERCA DE NOMOS Y LA REALIDAD POLÍTICA LOCAL

Las perspectivas inmediatas de integración tampoco son buenas. Si bien el horizonte continental es el marco imaginable más apropiado para concebir el despliegue total de la potencia de Nuestra América, lo cierto es que en lo inmediato los foros regionales vienen sosteniendo propuestas tendientes a establecer tratados de libre comercio perniciosos para las industrias locales. Recientemente Argentina ha puesto al borde de la ruptura el Mercosur al rechazar plegarse a este tipo de propuestas.

Liberalismo 2.0

En este momento de la historia estamos siendo testigos de un fenómeno muy importante: la transformación de la ideología liberal. El liberalismo, como cualquier otra ideología política, se encuentra en constante cambio. Sin embargo, como sucede con cualquier otra cosa, existen momentos donde somos capaces de decir que han acontecido cambios fundamentales dentro de un paradigma y esto nos da derecho a argumentar que algo se ha acabado y que ahora comienza otra cosa distinta. Podemos decir que ha nacido algo nuevo. Muy menudo estos procesos van acompañados del colapso de un sistema político o de un nuevo equilibrio de poder después de que el anterior se ha desmoronado. Por ejemplo, esto sucedió con las guerras mundiales, etc. Pero también sucede que estos cambios pasan desapercibidos y acontecen a un nivel subliminal que se mantiene dentro de un estado latente. De todos modos, siempre seremos capaces de distinguir algunos de los síntomas que han producido estos cambios. No obstante, el decir que estos cambios son tan profundos como para haber llegado hasta un punto de no retorno siempre serán una cuestión abierta y que será parte de una serie de discusiones.

 

LA GEOPOLÍTICA DE NOVOROSSIYA SIETE AÑOS DESPUÉS

Rusia cometió hace siete años, durante el 2014, un grave error. Putin desaprovechó la oportunidad que le habían dado los acontecimientos sucedidos después del Maidan, la llegada al poder de la junta de Kiev y la huida de Yanukovich a Rusia. Nuestro presidente, que había sido bastante consecuente en sus acciones geopolíticas, no siguió siendo fiel a sus principios. No digo esto de forma irónica, sino dominado por un dolor muy profundo y sinceramente lleno de furia.

La oportunidad que perdimos fue la creación de la “Novorossiya” (Nueva Rusia), la “Primavera rusa”, el “Mundo ruso”. 

Breve historia del Liberalismo: de Guillermo de Ockham al Globalismo Posthumanista

Para entender claramente lo que significa la victoria de Biden y el “nuevo” direccionamiento de Washington para el “Gran Reinicio” a escala histórica, uno debe mirar toda la historia de la ideología liberal, comenzando desde sus raíces. Solo entonces seremos capaces de comprender la gravedad de nuestra situación. La victoria de Biden no es un episodio fortuito, y el anuncio de un contraataque globalista no es simplemente la agonía de un proyecto fallido. Es mucho más serio que eso. Biden y las fuerzas detrás de él encarnan la culminación de un proceso histórico que comenzó en la Edad Media, alcanzó su madurez en la Modernidad con el surgimiento de la sociedad capitalista, y que hoy está llegando a su etapa final, la teórica esbozada desde el principio.

Rusia y Cuba: alternativas ideológicas en el camino hacia un mundo multipolar

El día 24 de marzo del 2021 el Movimiento Eurasiático Internacional organizó, junto a varias universidades e intelectuales cubanos, un encuentro para evaluar las relaciones bilaterales entre Cuba y Rusia. El encuentro, que es el tercer evento de este tipo que vienen celebrando intelectuales rusos junto con académicos latinoamericanos, se centró especialmente en los problemas que ambas naciones enfrentan por el surgimiento del mundo multipolar y las continuas agresiones que sufren tanto Rusia como Cuba por parte de los Estados Unidos.

IVÁN ILYÍN: LA MONARQUÍA DEL GUERRERO Publicado en marzo 22, 2021

Iván Ilyín fue antes que nada un hegeliano y su obra filosófica más importante la dedicó a Hegel. Su lectura de Hegel está muy influenciada por el hegelianismo europeo de derecha que rechazaba radicalmente la interpretación izquierdista del marxismo de las ideas hegelianas. Ilyín también estaba muy influenciado por una especie de dualismo casi “iraní” que lo llevó a una interpretación muy particular de Hegel. Podemos decir que debido a eso llegó a coincidir parcialmente con Khomiakov. Ilyín considera que en nuestro mundo se desarrolla una lucha feroz y continua entre el espíritu y la materia. Ambos principios son creados por Dios, pero el espíritu es la continuación directa de Dios y la materia es una especie de principio opuesto al espíritu que debe ser superado, subyugado y transformado. La lucha entre estos dos principios es el origen de toda la historia mundial. El ser humano es el campo de batalla de esta lucha y los hombres están llamados a ser el instrumento por excelencia del espíritu. 

LEV TIKHOMIROV: LOS PRINCIPIOS DE UNA MONARQUÍA TRASCENDENTAL

La filosofía monárquica de Tikhomirov parte de la idea de un equilibrio entre la libertad y el orden, el cual esta basado necesariamente en la jerarquía y, por lo tanto, en la sumisión. En este sentido, y siguiendo las ideas K. Aksakov (3), Tikhomirov distingue nítidamente entre la dimensión personal y la dimensión social. El ser del individuo tiene como fundamento la libertad y ese debe ser su camino. En esta dimensión la ley funciona mediante la voluntad y la elección moral. La dimensión social es antes que nada movida por los principios jerárquicos los cuales requieren la restricción de las libertades individuales, o al menos de los elementos que no tienen nada que ver con su esencia. El mismo problema fue resuelto desde una perspectiva diferente cuando se estableció la distinción entre la “ley” y la “verdad” (es decir, entre el Estado y la Iglesia) o, en la sociología de L. Dumont que, desde ideas muy distintas, establece las diferencias entre el holismo y el individualismo.

La "Guerra por la eternidad" de B. Teitelbaum: El tradicionalismo político occidental como contención del anticristo

Durante el 2016 se produjo un evento inesperado en el epicentro de la civilización liberal occidental – fue un evento que sin duda se convirtió en parte de un giro radical de la historia mundial – , ya que resultó bastante desconcertante que llegara al poder de los Estados Unidos de América (país que fue fundado sobre los principios liberales que sustentan a las sociedades modernas) una fuerza esencialmente opuesta a los fundamentos ontológicos profundos que hacen parte de las élites gobernantes de allí.

 

La neutralización y sus límites: El sistema político ruso

Desde un punto de vista de la lógica formal, la actual configuración del poder ruso es bastante buena. Existe un líder fuerte y unas estructuras administrativas centralizadas que funcionan bien y que evitan la entropía, el separatismo y la decadencia del sistema. Putin ejerce un control total sobre las principales industrias estratégicas, algo que ha sido formalizado legalmente o por medio de acuerdos que son cumplidos al pie de la letra. A nadie se le ocurre hoy, como en los años 90, cuestionar este sistema y desafiarlo.

 

Manifiesto del Gran Despertar

El “Gran Despertar” es algo espontáneo, inconsciente, intuitivo y hasta ciego. No se trata de ninguna manera de una comprensión, conclusión o de un análisis histórico profundo. Como vimos en las imágenes de la toma del Capitolio, los activistas del trumpismo y los miembros de QAnon parecen encarnar a los personajes de los cómics o a los superhéroes de las películas de Marvel. Las teorías conspirativas son la enfermedad infantil del anti-globalismo. Pero también se trata del comienzo de un proceso histórico fundamental: es el momento donde surge un polo de oposición claro al curso mismo de la historia como ha sido comprendida por los liberales.

Notas sobre el progreso: hechizos y olvidos de un ídolo moderno

La quimera del progresismo es creer que el despliegue horizontal, el hechizo del cambio por el cambio mismo, la réplica inmanente y acumulativa es garantía de bienestar. Este movimiento, que recibe el nombre de parallaxisse opone a la eidopoiesis como actualización de virtualidades de la propia esencia. Mientras el progresismo incurre en aquello que Heidegger denominaba “afan de novedades” y que constituye uno de los elementos definitorios de la vida inauténtica, el pensamiento tradicional cuyo eco asume Dugin, propone un movimiento que resguarde y no olvide la propia identidad. 

Notas sobre el progreso: hechizos y olvidos de un ídolo moderno

En el pensamiento de Dugin late la honda tradición de la teología bizantina y la dignitas homine; Dugin es hijo de la espiritualidad rusa,  esa que solemos degustar los amantes de las novelas de Dostoievsky o del cine de Tarkovski, la de los íconos iluminados por las luces tenues de los cirios,  y la del silencio profundo al regreso del trabajo duro.

LA DESTRUCCIÓN DEL CAPITALISMO GLOBAL

La occidentalización juego un rol muy importante en la globalización, porque se trata tanto de una proyección de los valores occidentales como de la sociedad occidental a todo el resto de la humanidad. Así que la globalización mide todo según los parámetros de Occidente. El segundo nivel de la globalización es la proyección del proceso de modernización junto con la occidentalización. Eso significa que siempre se están imponiendo una versión cada vez más actualizada de los mismos valores occidentales, ya que los valores occidentales que existían ayer no son los de hoy. Se trata de un proceso continuo de transformación que tiene como principio el cambio de los valores y los paradigmas occidentales. Pero sobre todo debemos tener en cuenta lo siguiente: es un proceso doble donde se produce un proceso de actualización del mismo Occidente y que luego es proyectado como una versión mucho más actualizada al resto del mundo. Es una combinación de lo posmoderno con lo moderno.

Ultimum Imperium

¿Quién soy yo? Soy un luchador completamente despersonalizado que hace parte del actual ascenso de los revolucionarios clandestinos que buscan ayudar al ascenso imperial del Gran Continente euroasiático y que marcha hacia la instauración político-histórica de nuestro futuro Imperio euroasiático del fin.

El gran filósofo Yuri Mamleev

Mamleev nació en Moscú en 1931. Es imposible para nosotros imaginar de forma acertada cómo fue posible que apareciera esta personalidad tan única. Fue durante el apogeo del sistema totalitario soviético que Mamleev llegó a convertirse en un defensor del idealismo radical. Descubrió la metafísica tradicional, la filosofía religiosa de los eslavófilos y de la Edad de Plata, además de los libros de René Guénon y sus seguidores.

LA CAPUCHA BLANCA: LA LEGITIMIDAD DE UNA MISIÓN UNIVERSAL

La primera parte de “El cuento de la capucha blanca de Nóvgorod” hace referencia a su origen. No dice como el emperador romano Constantino el Grande fue convertido al cristianismo por el papa Silvestre (?- 335). En la tradición católica se habla de cómo el emperador Constantino sintió una especial gratitud por el Papa Silvestre después de haberlo curado de forma milagrosa. Ello hizo que Constantino reconociera a Cristo como Dios. Fue a partir de esta historia que surgió la idea de la “donación de Constantino”. “La donación de Constantino” fue interpretada como el hecho de que Constantino le transfirió la autoridad del Imperio Romano de Occidente al Papa Silvestre. Según esta leyenda, después de que Constantino hizo esta donación, se fue al Imperio Romano de Oriente y fundó una nueva capital en Bizancio. “El cuento de la capucha blanca de Nóvgorod” se encuentra entrelazado con esta leyenda católica, pero le agrega un detalle importante: a Constantino se le aparece en un sueño un ángel que le ordena, como muestra de agradecimiento al Papa Silvestre, coser una “capucha blanca”; la capucha blanca es un símbolo que hace referencia a un poder puramente espiritual que luego le es entregado al obispo de Roma. El color blanco de la capucha significa la luz celestial pura y es un símbolo de carácter apolíneo. En el texto que nos narra esta historia la capucha es interpretada como un símbolo de la “brillante resurrección del mismo Cristo”.

EL PATRIARCA FOCIO: EL TEÓLOGO DEL BIZANTINISMO

Focio es el principal ideólogo de la ortodoxia bizantina y quién puso sus últimos fundamentos metafísicos, además de predeterminar la identidad ortodoxo-bizantina en el sentido de una cosmovisión que podía abarcar tanto a los griegos (bizantinos) como a aquellos pueblos y culturas que luego resultarían ser los defensores de la ortodoxia. De hecho, fue Focio quien preparó el paradigma teológico y dogmático que llevó a los ortodoxos al Gran Cisma, insistiendo firmemente en que es la ortodoxia bizantina oriental la verdadera tradición cristiana que está unida por un hilo continuo que conecta el cristianismo del siglo IX con sus fuentes históricas y místicas, mientras que el Occidente católico es una “rama seca” que perteneció antes a la Tradición, pero que había perdido su vida y también sus conexiones con la verdad dogmática que fue plasmada en los 7 Concilios Ecuménicos. Fue el Concilio del 879-880 el que, gracias a las decisiones de Focio, reconoció al Segundo Concilio de Nicea como oficialmente el Séptimo Concilio Ecuménico, cerrando con ello la época de los Concilios Ecuménicos y fijando la estructura de los dogmas ortodoxos en un corpus doctrinal de textos teológico y reglamentos que jamás fueron sujetos a enmiendas o cambios. El cristianismo occidental, por el contrario, consideraba al Papa como un intérprete vivo de la Tradición y, por lo tanto, los dogmas de la Iglesia no podían ser fijados de una vez por todas. Es en este punto donde podemos ver que surge la diferencia más importante entre la ortodoxia y el catolicismo: el bizantinismo ortodoxo tiende hacia el conservadurismo dogmático como parte esencial de su realidad, en cambio el catolicismo siguió el camino de ir ajustando los dogmas que heredaba a los desafíos que enfrentaba durante cada época histórica, tratando de preservar de este modo, en la medida de lo posible, su lealtad al espíritu y la letra de la tradición de la Iglesia. Los ortodoxos han conservado de manera inflexible los dogmas en comparación con los católicos. Pero los mismos católicos, si los comparamos con los protestantes, que son incluso menos dogmáticos, pueden parecernos a su vez conservadores y tradicionalistas.

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