Carl Schmitt y el Federalismo

Cuando se trata de abordar la relación que el título de este trabajo propone,  entre nuestro autor y el concepto jurídico-político de federación, aparece de inmediato una dificultad. El federalismo resulta un tema episódico en su obra -un índice temático de la opera omnia schmittiana registraría escasas entradas del término. Más aún, puede sospecharse que se trata, antes que de una presencia restringida y a contraluz, de una ausencia a designio.  Entonces, además de reseñar lo que dice sobre el federalismo, cabría preguntarse, también, el por qué de lo que calla. Schmitt es un autor tan vasto y profundo que, como todos los de su categoría, habla también por sus silencios, dejando una suerte de "escritura invisible" que el investigador no puede desdeñar.

El lector de Schmitt advierte, ante todo, que cuando nuestro autor se refiere al Estado, a la "unidad política" por excelencia, no suele detallar las modalidades de su organización interna y, especialmente, de cómo se articula hacia adentro, funcional o territorialmente, el poder. Autodefinido como último representante del jus publicum europaeum, Schmitt destaca en el Estado su capacidad de lograr la paz interior, sin preguntarse demasiado por cuáles mecanismos se alcanza. Las preguntas iniciales, pues,  podrían ser: formuladas así: ¿cabe el federalismo dentro de la estatalidad clásica, propia de aquel jus publicum y tan cara a Schmitt? ¿Nuestro autor concibió otras formas políticas trascendentes a aquella estatalidad clásica? Si ese ir más allá se dio ¿hubo lugar para el federalismo?

Sobre los Identitarios, la Tradición y la Revolución global

No puedo defender la nación, porque la nación es un concepto burgués imaginado por la modernidad para destruir las sociedades tradicionales (Imperio) y las religiones para su sustitución por pseudo-comunidades artificiales basados en la identidad individual. Actualmente, la nación está siendo destruida por las mismas fuerzas que la crearon en el primer período de la modernidad. Las naciones han cumplido su papel de destructor de identidades orgánicas y espirituales, y ahora los capitalistas destruyen sus propios instrumentos para hacer posible la globalización.

Debemos atacar el capitalismo como un enemigo absoluto, responsable tanto de la creación de la nación como simulacro de la sociedad tradicional como de su destrucción actual. La razón de la catástrofe actual tiene sus raíces en los fundamentos ideológicos y filosóficos del mundo moderno. Y la modernidad que era blanca y nacional en su origen se ha vuelto global al final. Es por eso que los Identitarios deben elegir su campo real: la Tradición (lo que incluye su propia tradición indoeuropea) o la modernidad. El atlantismo, el liberalismo, el individualismo son las formas del mal absoluto para la identidad indoeuropea, que son incompatibles con ella.

Entrevista a James Porrazzo

El sueño americano es en realidad más como una película de terror apocalíptica. Todas las cosas que usted ha mencionado, y más, son muy comunes aquí. Algo malo te puede suceder en cualquier momento y además suele sucederte con frecuencia.

Hay muchas personas que se resisten a estas influencias, por supuesto, pero estrictamente hablando, estamos detrás de las líneas enemigas. El enemigo controla toda la policía y el ejército sirve lealmente a las ideas venenosas, gran parte de las masas haciendo cola de la calle creen que el sistema es correcto.

Pero la historia demuestra que las cosas pueden cambiar en poco tiempo. Una chispa puede causar un incendio forestal. Estamos tratando de ser la chispa.

¿Si Estados Unidos va a desaparecer? Es nuestra esperanza, y luchamos para ello por todos los medios. La muerte de los Estados Unidos sería una victoria para el conjunto de la humanidad. 

Alexander Dugin y la regeneración de Rusia como punto de partida para la ‘Gran Europa’

Vladimir Putin no fue ni es solo un mero candidato político que accede el poder. Su voluntad de hacer de Rusia una potencia y romper el unilateralismo norteamericano tiene una explicación ideologica que sustenta esa voluntad. Y Alexander Dugin no es ajeno a todo ello. Su ultima obra, La cuarta teoría política, desarrolla el nuevo escenario ideológico del siglo XXI. Para Dugin, el liberalismo, el fascismo y el comunismo han muerto. Ninguna de esas tres teorías políticas pueden dar respuesta a los problemas de hoy. Como explica en su propia web, “el liberalismo, que siempre ha buscado la minimización de la política, decidió, después de su victoria, eliminar por completo la política. Probablemente para no permitir la formación de una alternativa política y hacer eterno su reino o simplemente debido al agotamiento de la agenda política debido a la ausencia de enemigos, que, según Carl Schmitt, son necesarios para la formación de una posición política”.

Alexander Dugin y la regeneración de Rusia como punto de partida para la ‘Gran Europa’

Alexander Dugin imagina una ‘Gran Europa’ como poder geopolítico con su propia identidad cultural, sus propias opciones políticas y sociales y su propio sistema de defensa, su propio acceso a sus recursos energéticos y minerales y su capacidad intacta para la toma de decisiones políticas. En otras palabras, Dugin anuncia una Europa soberana con un procedimiento realmente democrático para la toma de decisiones. Frente a quienes se erigieron en guardianes del mundo, las ideas presentadas en este libro constituyen la oportunidad para encontrar naciones equilibradas, justas y mejores. Otro mundo alternativo donde cualquier cultura digna, sociedad y fe, tradición y creatividad, encuentren su propio lugar. Bienvenidos al siglo XXI.

La guerra ucraniana como punto de inflexión en la política mundial

La Geopolítica se confirma como lo más importante. Todo lo demás es secundario – la democracia, ley, derechos humanos, el mercado, nacionalismo, ideología, religión, etc… No hay otra cosa que la geopolítica. Quién niega esto es simplemente ignorante e irrelevante. Así que el “Denken im Kontinenten”, como Jordis von Lohausen propuso, es la única posibilidad de comprender lo que está sucediendo a nuestro alrededor. El razonamiento geopolítico, el concepto de la Gran Guerra de los Continentes es el campo semántico principal.

El águila bicéfala, el arcano imperial y la Tercera Roma

Occidente, monstruo enfermo que goza de buena salud, merece morir. Desencantado y cínico, esta parte del mundo nos encuentra errantes y sin justificación. A fin de cuentas, ¿quienes somos nosotros para dar lecciones de moral y buenas costumbres? 

Autoproclamados como el “Imperio del Bien”, nuestra bondad bien merece un bostezo cuando no un vómito.

Desprovistos de dioses y destino, ya no hay misión que nos conmueva. Ninguna conquista podrá ya saciar nuestras naderías, y ello porque carecemos de absoluto. Difícil tarea le toca al Occidente atlantófilo, al querer jugar al imperialismo careciendo de horizontes metafísicos contra zares de fuste.

LA GUERRA QUE SE AVECINA COMO CONCEPTO

La guerra contra Rusia es por ahora el tema más discutido en Occidente. Todavía es solo una hipótesis y una posibilidad. Puede dar la vuelta a la realidad en función de las decisiones que se adopten por todas las partes involucradas: Ucrania - Moscú, Washington, Bruselas .
 
No quiero discutir aquí todos los aspectos y toda la historia de este conflicto. Propongo en cambio un análisis de sus profundas raíces ideológicas . Mi visión de los principales acontecimientos se basa en la Cuarta Teoría Política cuyos principios he descrito en mi libro homónimo aparecido en inglés en Arktos Editorial hace unos cuantos años.
 
Así que no voy a estudiar la guerra de Occidente con Rusia ni a evaluar sus riesgos, peligros , problemas, costos o consecuencias, pero sí analizaré el significado ideológico de él a escala global. Voy a pensar en el sentido de dicha guerra hipotéticamente y no en la propia guerra (real o virtual).

Unidos por el odio

MO: Prof. Dugin, los principales medios de comunicación occidentales y los políticos  describen la reciente situación en Ucrania como un conflicto entre una alianza oposicional pro-europea, democrática y liberal, por un lado, y un régimen autoritario con un dictador como presidente en el otro lado . ¿Qué le parece?

Dugin : Yo conozco esas historias y considero este tipo de análisis totalmente erróneos. No podemos dividir el mundo de hoy en el estilo de la Guerra Fría. No hay un “mundo democrático”, que está en contra de un “mundo antidemocrático” , como sugieren muchos medios de comunicación occidentales.

Una Europa libre necesita de una Alemania independiente de Estados Unidos

¿Era Gorbachov tan ingenuo o incluso estúpido?

Gorbachov no sólo es ingenuo, sino también un criminal. Él estaba entregando todas nuestras posiciones estratégicas al oponente sin obtener nada a cambio. Y en este sistema la reunificación alemana entra perfectamente. No fue un evento nacional alemán, sino simplemente el intercambio de un régimen de ocupación por otro en la entidad de la RDA. No hubo liberación o la obtención de la soberanía para Alemania, sólo una ampliación de la parte ocupada por los anglosajones de su país.

Para Washington este fue  un paso muy bueno e inteligente, la potencia hegemónica liberal occidental obtuvo poder no sólo en la parte alemana ocupada por los soviéticos, también la obtuvieron en Europa del Este, sin sacrificar una sola gota de sangre.

Podemos decir hoy: La debilidad de la Unión Soviética en 1990 fue la desgracia de Alemania. Con un Moscú fuerte, Alemania podría haberse convertido en un Estado independiente, libre y soberano.

El Occidente actual debe ser aniquilado y la humanidad debe ser reconstruida en un terreno diferente

Todo es pura mentira. Ni Putin, ni nazi, ni padre en el GRU y así sucesivamente. Mi biografía es mi bibliografía (cf. J.Evola). No cambio nada en Wikipedia por dos razones:

1) Hay un grupo de administradores Wiki liberales que restablecerán de inmediato todas las mentiras para conservar la imagen peyorativa de mí persona (la guerra cibernética – es sólo una democracia, no es nada personal, pero la democracia es siempre una mentira).

2) El individuo (Yo mismo) no importa para mí, sólo importa la misión.

Hasta ahora no me siento inclinado a hablar de mí persona. Lea mis libros, forme su opinión personal acerca de mis ideas (primero) y la personalidad del autor (segundo – es opcional).

Mundialización: el futuro pertenece a los rebeldes

La mundialización no es sólo global, sino también instantánea. Al igual que la información, los mercados financieros funcionan en “tiempo cero”: se saltan las fronteras y declaran abolida la duración. “El tiempo mundial –escribe Paul Virilio- es el presente único que sustituye al pasado y al futuro”. Las identidades colectivas y las especificidades culturales se convierten así en otros tantos obstáculos que hay que erradicar. La primera consecuencia de la mundialización es, pues, la homogeneización creciente de los modos de vida. Por todas partes vemos los mismos productos, los mismos espectáculos, las mismas construcciones arquitectónicas, los mismos mensajes publicitarios, las mismas marcas. La mundialización generaliza el reino de lo Mismo. Y por supuesto, este impulso suscita, como efecto de retorno, fragmentaciones inéditas. Provoca resistencias que, por desgracia, con frecuencia caen en el exceso inverso y adoptan formas patológicas alimentando crispaciones patrioteras, irredentismos convulsivos e intolerantes. Benjamin Barber ha resumido la situación con una fórmula: el enfrentamiento entre “Djihad” y “McWorld”.

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