¿Revolución nacional o “primavera” turca?

Sabemos ahora que podría haber también un conflicto interno dentro del AKP. El presidente turco Abdullah Gül criticaba al Primer Ministro Erdogan en público. ¿Qué significa eso para la autoridad de Erdogan y su futuro político? Las directrices para la política turca hacia Siria no son escritas por Ankara, sino por los “socios” de la OTAN. Erdogan convirtió Turquía en los últimos dos años en una base militar de terroristas, mercenarios y criminales yihadistas, que fueron a Siria para luchar contra el régimen. Turquía los apoya, incluso cuando están en Siria. Turquía apoya el robo organizado de compuestos industriales en Siria y el transporte a través de la frontera con Turquía. Erdogan intentó un par de veces provocar una guerra convencional contra Siria. Cuando hablamos de todos esos actos de agresión contra Siria no hay que olvidar un detalle importante: Erdogan no sólo apoya la violencia contra los civiles sirios, sino también contra sus propios ciudadanos. Las explosiones de bombas en la ciudad turca Reyhanli, donde murieron 51 personas y 140 resultaron heridas. Erdogan acusó a los servicios secretos sirios, pero sabemos hoy por documentos filtrados de la inteligencia turca que la filial de Al Qaeda “Frente Nusra” era responsable de ese ataque horrible, exactamente los mismos extremistas a los que Erdogan ofrece apoyo y refugio seguro.

Entonces, ¿qué puede ocurrir si dimite Erdogan? ¿Cambiará de repente la política turca? ¿Habrá un cambio dentro del AKP? ¿Un cambio en el gobierno turco significa automáticamente que el Estado modificará su programa geopolítico? ¿Occidente aceptaría eso? Yo lo dudo profundamente.

La era de la ginecocracia

 Muchos libros en nuestro siglo se han escrito sobre la visión del mundo femenina, sobre la psicología femenina y el erotismo femenino. Muy pocos fueron escritos sobre los hombres. Y estos pocos estudios dejan una impresión bastante desoladora. Dos de ellos, escritos por conocidos sociólogos son especialmente sombríos: Paul Duval – “Hombres. El sexo en vías de extinción”, David Riseman – “El mito del hombre en América”. La multitud masculina de rostros variopintos no inspira optimismo. Al contemplar a la multitud masculina uno se entristece: “él”, “ello”, “ellos”… con sus discretos trajes, corbatas mal atadas… sus estereotipados movimientos y gestos están sometidos a la fatal estrategia de la más pulcra pesadilla. Tienen prisa porque “están ocupados”. ¿Ocupados en qué? En conseguir el dinero para sus hembras y los pequeños vampiros que están creciendo.

Eurasia: La visión geopolítica de Alexander Dugin

Luego de la desintegración del sistema soviético, a comienzos de 1990, fundé la asociación Arctogaia y el Centro de Estudios Meta Estratégicos, luego las revistas Milyi Angel y Elementy, que aparecieron hasta 1998-1999. Mis ideas fueron influidasa partir de la década del 80’ por la Nouvelle Droite europea y en primer lugar por Alain de Benoist, a quien tengo en gran estima hasta el presente. Lo considero uno de los mayores intelectuales franceses actuales, quizás sea el mejor.

Últimamente, me interesé por la filosofía de Martin Heidegger, la sociología de Marcel Mauss y de Pitirim Sorokin, la antropología de Louis Dumont y sobre todo por Gilbert Durand, pero también por la antropología de Georges Dumezil y Claude Levy-Strauss. Escribí varios artículos sobre economía basándome en las ideas de Friedrich List, Joseph Schumpeter y Fernand Brodel.

A LA ESPAÑA NEGRA

La Cuarta teoría política no tiene un destinatario sociocultural definido. Ella se dirige a cada persona disgustada por el estado de las cosas en este mundo, a cada persona lo bastante profunda como para tratar de buscar las causas y razones de este estado. Dudamos que los temas tratados en el libro despierten el interés de la gente que está contenta con todo, que está satisfecha con las alternativas actuales en política, cultura, sociedad, o a la que está preocupada solo por su adaptación individual al statu quo o corrección de ciertos tecnicismos. Pero para los profundamente descontentos este libro puede ser útil. En esta ocasión no hay gran diferencia entre un europeo y un latinoamericano, entre un musulmán y un ruso, entre un asiático y un africano: en todos los continentes y en todas las sociedades hay aquellos que toman conciencia y saben que hoy día todo se juega a una carta y que todos nosotros debemos contestar a la pregunta principal – ser o no ser. Claro que cada sociedad y cada cultura da al concepto “ser” (igualmente al “no ser”) su propio sentido.

La Cuarta teoria política: ¿ser o no ser?

Hoy en el mundo domina la impresión de que la política
ha terminado - al menos la que nosotros conocemos. El liberalismo entabló un combate tenaz contra sus enemigos politicos que proponian recetas alternativas - el conservadurismo, la monarquía, el tradicionalismo, el fascismo, el socialismo, el comunismo - para finalmente vencer a todos a finales del siglo XX. Habría sido lógico suponer que la política se  convertiria en liberal y que todos los adversarios del liberalismo en la periferia comenzarian a repensar sus estrategias y a construir un nuevo frente: la periferia contra el centro, según la teoria de Alain de Benoist. Pero, al comienzo del siglo XXI, todo siguió un camino diferente.

Estamos en la mayor crisis de la historia geopolítica moderna

Manuel Ochsenreiter: Prof. Dugin, en estos momentos el mundo se enfrenta en Siria la mayor crisis internacional desde la caída del Bloque Oriental en 1989/90. Washington y Moscú se encuentran en una confrontación a través de terceros en el campo de batalla sirio. ¿Es esta una nueva situación?

Dugin: Tenemos que ver la lucha por el poder geopolítico como el viejo conflicto del poder terrestre, representado por Rusia, y el poder del mar, representada por los Estados Unidos y sus socios de la OTAN. Esto no es un fenómeno nuevo, sino que es la continuación de la vieja lucha geopolítica y geoestratégica. La década de los 90’s fue la época de la gran derrota del poder terrestre representado por la URSS. Michail Gorbachov se negó a la continuación de esta lucha. Esto era una especie de traición y resignación frente al mundo unipolar. Pero con el presidente Vladimir Putin a principios de la primera década del 2000, llegó una reactivación de la identidad geopolítica de Rusia como una potencia terrestre. Este fue el comienzo de un nuevo tipo de competencia entre el poder del mar y el poder terrestre.

Heartland ―el corazón de tierra firme (I de II)

Si en Occidente hemos heredado leyendas sobre Atlántida —un rico estado comercial marítimo que, por sus pecados, fue castigado por los dioses a perecer bajo el mar—, en Oriente también abundan menciones sobre tierras perdidas. En las enormes regiones budistas de Asia Central existen infinidad de mitos sobre ciudades subterráneas y valles ocultos, como Shambhala, a donde se habrían replegado los antiguos poderes tradicionales y espirituales del mundo, esperando manifestarse en la guerra final entre los espíritus del bien y los espíritus del mal. Los mongoles identifican Shambhala con diversos valles del sur de Siberia, mientras que en el folklore altaico, la puerta de la ciudad secreta está escondida en el monte Beluja, de la cordillera del Altai, donde según la leyenda fue enterrado Genghis Khan. El Kalachakra, un escrito tántrico del budismo tibetano con fuertes influencias hinduistas, afirma que cuando el mundo degenere en una vorágine de guerra y codicia, de Shambhala emergerá Kalki ("caballo blanco", o "destructor de la inmundicia"), una especie de mesías que formará un ejército y luchará contra las fuerzas demoniacas, matando por millones a los "bárbaros" y a los "ladrones que han usurpado el poder real". Reuniendo a todos los brahmanes del mundo, fundaría una nueva raza para poblar la edad dorada que vendrá. En su pasado chamánico, los pueblos túrquico-mongoles hablaban de Ergekenon, un aislado valle supuestamente situado en el Altai, donde sus antepasados estuvieron aprisionados durante cuatro siglos hasta que un herrero consiguió derretir la barrera que los encerraba. El mito de Ergenekon luego sería usado estratégicamente por el nacionalismo turco en su promoción del pan-turanianismo.

Multipolarismo y globalismo, dos cosmovisiones geopolíticas y sus respectivos orígenes espirituales

Los estados donde se implantó el pulpo liberal del capitalismo, dio (y da) a los ciudadanos la ilusión de “democracia” (poder del pueblo), la ilusión de que realmente están eligiendo a sus representantes. La mayoría de quienes viven en el “primer mundo” creen esto aún hoy en día, cuando todo se está volviendo más y más orwelliano, y nuestros llamados políticos democráticos están mostrando su verdadera naturaleza de títeres. Sin embargo, en el sistema capitalista, donde debido a la usura de los banksters el dinero puede crecer de la nada, el poder no está en manos de la gente, sino en las manos de los que controlan el dinero … y el dinero no es democrático.

Por otra parte, en muchos países comunistas, un fenómeno muy interesante sucedió: el comunismo marxista ortodoxo, que era anti-tradicional y ateo, así como globalista e internacionalista (con la misma naturaleza materialista y cancerígena del capitalismo), comenzó a desarrollarse de manera diferente en cada país, fusionando el sistema económico socialista con el carácter de cada nación, de cada comunidad orgánica donde se hizo con el poder. (Esto no ha ocurrido en los países capitalistas, que fueron y todavía están sometidos a un lavado de cerebro extremo y bajo el yugo de un enorme imperialismo cultural y social que viene de los EE.UU. con elementos subversivos, como Hollywood, medios de comunicación de masas, la destrucción de la propia lengua, de la propia identidad, etc)

Necesidad de la Cuarta Teoría Política

La actual crisis financiera mundial marca la conclusión de los daños causados por la ideología liberal que, habiendo aparecido en la época de la Ilustración occidental, ha dominado durante décadas la mayor parte del planeta.

Las voces perturbadoras y las críticas comenzaron a finales del siglo pasado, con el surgimiento de fenómenos como la globalización y el uni-mundialismo. Estas críticas no sólo resonaban desde la oposición exterior – conservadores, marxistas y pueblos indígenas-, pero comenzaron en el campo de la comunidad occidental. Los investigadores notaron que el impacto de la globalización moderna es una consecuencia del liberalismo universal, que se opone a cualquier manifestación de distinciones. El programa definitivo del liberalismo es la aniquilación de toda distinción. Por lo tanto, el liberalismo socava no sólo los fenómenos culturales, sino también el propio organismo social. La lógica del liberalismo occidental contemporáneo es la del mercado universal desprovisto de cualquier otra cultura que no sea el proceso de producción y consumo

El euroatlantismo debe ser sustituido por el eurasianismo

 

Gábor Vona: Jobbik es un partido conservador nacional que no se restringe a la hora de utilizar métodos radicales. Por eso, cuando nos llaman radicales, es un error. El radicalismo no es el principio, es el método. La razón por la cual somos tan radicales es que la situación es radical en sí misma. Actualmente, los húngaros son pasajeros indispuestos en un barco que se hunde, la UE, que ha perdido sus valores.

Esto es insoportable. En primer lugar, tenemos que abandonar la nave con el fin de recuperarnos denuestras enfermedades. Hungría no fue aceptada en la UE en los términos de nuestro propio desarrollo. El objetivo era colonizarnos para utilizar nuestra mano de obra barata y apoderarse de nuestros mercados. Las empresas occidentales y los bancos están tratando de mantener sus sistemas con los beneficios que están sacando de nuestro país en el Este. Y esto es sólo el aspecto económico del problema. La UE no trajo ningún beneficio en términos espirituales o mentales. Después del enfoque anti-valores que practicaba el comunismo, ahora vivimos en el capitalismo, donde no hay siquiera ningún tipo de valores ni de sentido. Yo personalmente sigo principios tradicionalistas, en otras palabras, creo que Europa tiene que volver a sus raíces y cambiar su relación con otras culturas tradicionales que ahora existen sólo en el Este.

Sobre el potencial y las complejidades de un eje “Sino-Ruso”

Las relaciones de Сhina y Rusia se encuentran estables y en desarrollo durante los últimos años. Todos los “problemas” o tensiones entre ambas se lograron resolver desde hace muchos años. Es aquí, donde podemos encontrar tan sólo algunas críticas sobre “la expansión China” sobre Rusia; pero China no ha hecho oficial las intenciones de hacerlo. Además, el foco principal de Beijing es Taiwán y el Mar Sur de China de cara a los próximos siguientes años. Algunos alarmistas en EE.UU. hablan de futuros conflictos con Rusia, pero creo que se trata de una propaganda especial. Siguiendo esta línea occidental, hasta se habla que desde el punto de vista chino se quisiera atacar a Kazajstán, porque este país no tiene armas nucleares y tienen los mismos recursos de Rusia (que es el interés principal de China en la descripción de los geopolíticos de Estados Unidos) – petróleo, gas y granos. Sin embargo, geoeconómicamente Rusia y China se necesitan una a la otra. Por lo tanto, China tiene enormes reservas de dinero y necesidad de invertir, y por su parte Rusia puede proponer los recursos naturales. Inclusive, los nuevos acuerdos con China son acuerdo energéticos. Tanto China como Rusia desarrollan la idea de su propia política de poder blando en las relaciones internacionales,  como también tienen los mismos puntos de vista sobre muchos de los problemas que acontecen en la realidad internacional. Tenemos que recordar que ambos países han firmado dos declaraciones sobre la multipolaridad. Así, la delegación china en Moscú expresó estar interesada en desarrollar la relación entre los dos Estados en un buen ambiente estable como lo era años atrás.

La Cuarta Teoría Política y la “Otra Europa”

En su libro Carl Schmitt, Leo Strauss y El concepto de lo político Heinrich Meier señaló que el mundo está tratando de abstenerse de identificar la diferencia entre un amigo y un enemigo, Schmitt muestra claramente al mundo la inevitabilidad de “este o” con el fin de intensificar la “toma de conciencia de una situación de emergencia” y volver a despertar la capacidad que se manifiesta cuando “el enemigo se revela así mismo con particular claridad” [1]. De hecho, hoy se puede identificar sin lugar a dudas nuestro enemigo. El enemigo ideológico (y ontológico) es un liberal, un partidario de la teoría política que derrotó a las dos ideologías del siglo XX, el comunismo y el fascismo (el nacionalsocialismo). Hoy nos enfrentamos con el resultado de la victoria. Al decir “nosotros” no me refiero a alguna entidad política abstracta, más bien me refiero a los representantes de la tradición geopolítica de Eurasia o los enfoques de la geopolítica telurocrática (por lo tanto, los enemigos están determinados por su participación en la geopolítica talosocrática). Al comentar la obra fundamental El concepto de lo político Leo Strauss señala que a pesar de toda crítica radical del liberalismo incorporado en el mismo, Schmitt no lo sigue a través ya que su crítica se desarrolla y se mantiene dentro del alcance del liberalismo.

El fin del mundo sí sucedió

El fin del mundo sucedió de hecho. No ocurrió en un día específico, pero se ha extendido a lo largo de varias décadas. El mundo que ha desaparecido era un mundo donde la mayoría de los niños sabían cómo leer y escribir. Un mundo en el que admirábamos a los héroes y no a las víctimas. Un mundo donde las máquinas políticas no se habían convertido en máquinas trituradoras de almas. Un mundo en el que teníamos más modelos de conducta que derechos. Un mundo donde uno podría entender lo que Pascal había querido decir cuando escribió que el entretenimiento nos distrae de vivir una vida humana real. Un mundo donde las fronteras salvaguardaban a aquellos que vivían su forma de vida y una vida propia.

Páginas