El tribunal supremo de Estados Unidos se opone al globalismo
La noticia más importante de hoy, sorprendentemente, no es la operación militar especial de Rusia en Ucrania o el inminente colapso de la economía occidental, sino el hecho de que el Tribunal Supremo de EE.UU. acaba de revocar la decisión de Roe vs. Wade aprobada en 1973, anulando con ello el derecho constitucional al aborto. De ahora en adelante serán los Estados Federales quienes decidan sobre el aborto. El fiscal general de Missouri, Eric Schmitt, anunció su decisión de prohibir el aborto en su Estado causando el estallido de protestas en varias ciudades. Los globalistas estadounidenses decidieron lanzarse a las calles vociferando maldiciones, quemando coches y saqueando las tiendas. Creo que esto último resulta muy grave, especialmente si tenemos en cuenta que la única rama del gobierno de los Estados Unidos que nunca ha dejado de ser transparente eran los tribunales, por lo que su autoridad resultaba indiscutible para todo el espectro político, especialmente porque eran un sector que hasta ahora no había sido usurpado por una ideología política abierta. No obstante, los jueces nombrados por Trump hicieron su jugada y esto ha causado que se produzca un punto de inflexión.





















